domingo, 8 de enero de 2012

Poema del mes. Enero. Cavafis

Para empezar el año y el trimestre os presento uno de los poemas más conocidos de Constantinos Petros Fotiadis Cavafis (1863-1933): Ítaca.

C. P. Cavafis, poeta neogriego, nació en Alejandría (Egipto) y murió en esta misma ciudad. En su infancia vivió y se educó en Inglaterra. El inglés fue su primera lengua y el griego lo aprendió a posteriori, hecho importante, pues le proporcionó una formación y un carácter cosmopolita y una particular situación lingüística dentro de la literatura griega.

Como poeta, lo encontramos al margen de las tendencias de su época en Grecia y en Occidente. Su obra es personalísima y original, inspirada en la historia griega y en la del Oriente helenístico a través del relato de los cronistas e historiadores antiguos. En muchos poemas retrata ambientes, personajes y situaciones extraídos de la historia. En otros expresa personales percepciones de temas diversos como el amor, el paso del tiempo, el placer, la vida, el recuerdo…

Cavafis escribe inicialmente en cazarévusa, variante culta y arcaizante del griego moderno, creada durante la época de la guerra de la independencia de Grecia contra Turquía, distinta de la dimotikí o lengua del pueblo. Posteriormente su lenguaje se hace mixto. Caracteriza a este poeta un gran dominio de la expresión, un lenguaje sobrio, carente de imágenes poéticas. Cavafis expresa sensaciones y percepciones profundas de forma aparentemente sencilla. Es uno de los grandes clásicos de la poesía griega moderna.

Os invito a leer este poema, del que Lluis Llach creó una versión musicada. Ítaca es el símbolo del viaje de la vida.

ÍTACA


Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.


Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.


Ten siempre a Itaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.


Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.


Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

C. P. Cavafis. Antología poética. Alianza Editorial, Madrid 1999.
Edición y traducción, Pedro Bádenas de la Peña

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es precioso este poema, pero desde mi punto de vista, en catalan me gusta mas, aquí dejo el poema "Ítaca" que musicó Lluis Llach, que por cierto le quedó muy bien! http://www.youtube.com/watch?v=hNVJpIRt_JQ

Llorenç C. T.